<?xml version="1.0" encoding="utf-8" standalone="yes"?><rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"><channel><title>Dfir-Forense on Dust115 // SkullFox Digital Archive</title><link>https://fennek.org/tags/dfir-forense/</link><description>Recent content in Dfir-Forense on Dust115 // SkullFox Digital Archive</description><generator>Hugo</generator><language>en</language><lastBuildDate>Sun, 13 Sep 2026 21:00:00 -0300</lastBuildDate><atom:link href="https://fennek.org/tags/dfir-forense/index.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><item><title>El campo que delata al impostor</title><link>https://fennek.org/posts/el-campo-que-delata-al-impostor/</link><pubDate>Sun, 13 Sep 2026 21:00:00 -0300</pubDate><guid>https://fennek.org/posts/el-campo-que-delata-al-impostor/</guid><description>El cuerpo de un correo de fraude está redactado para convencerte: no lo vas a atrapar leyéndolo, porque el texto es lo único que el impostor escribe bien. La verdad está en la cabecera, el backstage donde nadie se maquilló: la cadena Received que se lee de abajo hacia arriba como una confesión, el Reply-To que no coincide con el From, y el trío SPF/DKIM/DMARC que contesta la única pregunta que importa —¿este correo salió realmente de donde dice?—. Sobre por qué la confianza en el remitente es un problema de infraestructura y no de intuición.</description></item></channel></rss>